Total Pageviews

Saturday, August 18, 2012

Bach JS - Su música e interpretación

Comentario recibido de Alejandro Macci Fernandez

JS Bach


Andras Schiff

"Estábamos hablando sobre András Schiff, este gran músico húngaro es un intérprete consagrado de Bach, aunque sea en piano. Su carrera se conoce entre otras cosas por ser un intérprete de la obra para teclado de Bach. Sin embargo, has tocado un tema muy importante y te agradezco haberlo hecho.
Precisamente, porque Schiff es un músico serio, esperaba que acá a Chile nos trajera una de las cosas que mejor hace. Su interpretación de las Partitas de Bach es soberbia. Respecto a la seriedad de los que se atienen sólo a los instrumentos de época, soy de los que piensan que la música de Bach es universal y puede ser interpretada en cualquier instrumento, ya que suena maravillosamente incluso en una harmónica. Bach es estructura, profundidad, contrapunto y por ende, se puede interpretar en cualquier instrumento y no pierde su belleza. Claramente hay matices en todo esto, pero el piano se adapta muy bien a la música de este maestro.
Difícilmente otros compositores pueden gozar de esa característica. Bach es música total, no sujeta a nada, por supuesto que los historicistas del ala extrema, me van a matar, sin embargo, en este tema, soy un historicista reformado. Prefiero la música interpretada en instrumentos de la época lógicamente, bajo técnicas y filosofía historicistas, sin embargo, también soy consciente de que "un gran bluff" pensar que podemos recrear una época de manera estricta. Jamás podremos revivir al viejo Bach para que nos toque sus fugas para órgano y poder escuchar la rapidez que tenían, cuál era la técnica que usaba y cómo las interpretaba. Los que piensan que lograron encontrar la manera “correcta” de su ejecución, jamás podrán demostrarlo, ese es la piedra de tope de los historicistas ortodoxos.
La otra vez leía que casi todo lo que escuchamos de música medieval, en instrumentos “de la época”, son recreaciones, invenciones de musicólogos y especialistas en historia de los instrumentos, cuyo esfuerzo es muy loable, pero que es solamente eso, sólo un esfuerzo descomunal por traer a la actualidad un arte, que lamentablemente por su condición fundamental de ser auditivo, aleja indefectiblemente su conocimiento para la posteridad. La otra vez me imaginaba que en el futuro la gente que vendrá en doscientos o mil años más, tendrá la suerte de podernos escuchar, tal cuál sonamos ahora. Qué lindo habría sido, poder tener registros tocados por el mismo Bach, ver sus fotografías y sus videos que lo mostraran tal como fue, un hombre de carne y hueso. En mil años más la gente podrá tener registros de Gould, Stockhausen, Cage y otros.
El Viejo Peluca, era un hombre eminentemente práctico (lo dijo su hijo Carl Philipp Emanuel, en el "Obituario", meses después de su muerte). De hecho, inventaba nuevos instrumentos, conoció los nuevos piano-fortes y el modelo del piano moderno Silvermann y le agradaron. Bach debe haber tocado de múltiples maneras una misma obra, de acuerdo a como estuviera el ambiente en el café Zimmermann, de acuerdo a los encargos, disponibilidad de instrumentos, etc.
Como miembro de la pequeña burguesía más pobre de Leipzig, escribiendo música para poder vivir, de acuerdo a su oficio de compositor de música para la iglesia (Bach estaba obligado a componer una cantata semanalmente para los feligreses pequeño burgueses que asistían a la Thomaskirche semanalmente), Bach tenía que trabajar durísimo para poder mantener una familia con 20 hijos a cuestas, una esposa y criada. Huérfano de padre y madre a los 10 años, se acostumbró a ser un hombre práctico y de esfuerzo. Hay abundantes datos sobre su condición desde pequeño, la vida junto a su hermano, la fuerza increíble de voluntad que siempre mostró desde su más tierna infancia, el larguísimo viaje a pie para ver a Buxtehude, tantas son sus anécdotas que nos muestran a ese gran hombre. Cuando Carl Philipp Emanuel habla sobre las características de su padre, concuerdan totalmente con lo que fue la vida de este hombre eminente.
Siempre he imaginado a Bach como un hombre de trabajo y esfuerzo, muy lejos de la visión de un burgués acomodado, citadino, caprichoso o fatuo. Es notable que a pesar de las dificultades que tuvo para desarrollar su labor, con un comisión eclesiástica mezquina, muy lejana a la visión de curitas bonachones y avocados a una “misión celestial” de ayudar al “ángel enviado por nuestro Dios” para mostrarnos algo de ese cielo tan inasible. La verdad histórica es que el Ayuntamiento de Leipzig siempre mostró un despreció a la labor de este gran hombre, nunca dudó de su genio, pero al igual que ahora, lo “aprovecharon” al máximo, no concediéndole condiciones solicitadas por él en innumerables ocasiones, como sueldo acordes al puesto de Kantor y líder de la vida musical de la ciudad, además, siempre actuaron de manera mezquina respecto a los pedidos de músicos para poder ensayar y presentar las obras que iban saliendo de su pluma. La iglesia luterana de Leipzig, actúo con la cerrazón mental típica de la burguesía eclesiástica de aquellos tiempos. Sin embargo, no hay que perder la perspectiva, ese tipo de burguesía era muy distinta a la nuestra, es increíble que a pesar de todo, de esos pueblos pequeños de la Alemania del siglo XVI, XVII y XVIII surgiera todo un movimiento cultural de tal nivel, que pocos pueblos lo han alcanzado en la historia.
La música de esos tiempos se hacía como un servicio más, no era creada con la finalidad de un arte puro. Los músicos a sí mismos, se veían como meros "artesanos" o creadores que no eran distintos de un panadero, un albañil o un constructor. De hecho, el mismo Bach lo dijo, que él no se consideraba ni superior ni menos que un albañil o un panadero. Eso siempre me ha gustado de Bach, esa humildad que siempre demostró, no fue ni se creyó figura, sólo trabajaba duramente. La modernidad, con su visión afiebrada del pasado, ha tratado de mistificar y dar intenciones equivocadas a los hombres y cosas del pasado. No se dan cuenta que muchos de los grandes genios del pasado, eran hombres comunes y corrientes que trabajaban duro, para dominar un arte difícil, para poder lograr la perfección. La modernidad con su visión afiebrada, mistificadora, fruto de la época romanticista, piensa que para ser artista, hay que tener prácticamente un sentido de fin último de las obras que se producen, como si fueran un ser raro en la tierra, ser loco y excéntrico fue y es moda para los intelectualoides con ínfulas de “Estrellas de Rock” y de grandes artistas. Creen que para lograr lo máximo en el arte, es necesario drogarse con lo que encuentren, vivir una vida de vago, son facilistas y se las dan de locos. No se dan cuenta, en su afiebrada concepción de lo que es el arte, que las obras que admiramos ahora, fueron fruto de épocas cuyos fines, pensamiento y visión del mundo, eran muy distintas a la nuestra. En Europa se observa, que si tenemos los bellos crucifijos pintados por un Giotto o un Lippi, son fruto del arte excelente de artesanos cuyo oficio llevaron al máximo de perfección, entre cientos que hacían lo mismo, y cuyo fin último era tener una cruz para cada casa de cada comerciante emergente, banquero y/o personalidad importante de las pujantes ciudades estado y/o repúblicas crecientemente ricas como Florencia, Siena, Lucca o Pisa de esos tiempos del siglo XIV y XV. No fueron estrellas fugaces surgidas de la nada, por una gracia divina, sino que fueron fruto del desarrollo impulsado por una sociedad pujante y emergente de comerciantes y banqueros que en aquellos tiempos requería para sus lujosas casas, objetos de arte, con fines espirituales y/o decorativos, y de ahí nacen los pintores, los músicos, escultores que ahora vemos como grandes genios. Algo parecido pasó en Alemania de aquellos tiempos, de los comienzos del siglo XVI.
Lo que quiero decir, es que cuando se escucha un Reincken, un Buxtehude, un Scheidt, un Vivaldi, un Albinoni, a los Fasch, a Heinichen,  a Graupner, a Telemann, a Handel, a Pisendel, a Pepush, etc.,  etc., decimos, ¡Ah…! ¡El genio de Bach tenía que salir de algún lado!, tenía que venir de esa pléyade de grandes figuras, de ese tiempo que desarrolló un estilo y que tenía por necesidad histórica que parir a un Bach o a un Vivaldi, en realidad eran hombres con un gran talento, pero inmersos en un periodo riquísimo, frutos de toda una tradición, no fueron bólidos caídos del cielo, ni enviados divinos para comunicarnos algo, ni producto de una élite, fueron hombres de su tiempo, surgidos de un periodo histórico determinado, fruto del trabajo, creación, pensamiento y logros de toda una gama de hombres, del desarrollo de una cultura y época.
 Sin embargo, no estoy diciendo, que fruto de ese trabajo diario, de esos encargos, de que la actividad musical en aquellos tiempos era una forma de vida como cualquier otro oficio, a pesar de todo eso, no estoy diciendo que sea menos importante, ese es el milagro que de esa actividad, que a pesar de sus fines, haya producido tal cantidad de obras llenas de fines distintos que para las que fueron creadas. La expresión del espíritu de una época, expresión del alma e inteligencia de esos grandes hombres. Pasa lo mismo que con los pintores y escultores de aquellos tiempos. 
Volviendo a lo de la interpretación, seguramente Bach interpretó sus obras de cámara muchas veces con distintos instrumentos solistas. Una evidencia de todo lo que estoy diciendo es que Bach no veía con malos ojos los “arreglos”, sus transcripciones de conciertos de Vivaldi, Albinoni, Marcello y una multitud de otros fulanos lo atestiguan. Las mismas suites “de Cello” no se está seguro 100%  que sean para Cello. El Arte de la Fuga, no tiene indicaciones de instrumentos ni La Ofrenda Musical.
El mismo Bach, realizaba pastiches de sus obras, práctica habitual de los músicos de aquellos tiempos. Por ello, es que ahora hay tanta polémica e incertidumbre sobre muchas de sus obras. En la actualidad consideran como obras salidas de un dios, obras que por él mismo en aquella época eran producto de su trabajo, un producto vendible para vivir, un valor de cambio que se transaba con unos curas mezquinos, para poder alimentar a 20 hijos, para sobrevivir. Por ello, él tomaba partes de ésta o aquella obra cuando no tenía tiempo para componer y tenía que cumplir con algún pedido". 

Alejandro Macci Frenandez

Santiago, 18 de Agosoto 2012

No comments: